EJECUTIVOS MODERNOS Y JERGA EMPRESARIAL


jerga 3

ARTURO CASTILLO

La forma y el estilo de hacer empresa ha sufrido cambios radicales, principalmente debido a dos fenómenos: la globalización, que ha expandido el mercado de manera ilimitada, y la tecnología, cuya influencia se siente hasta en los más ínfimos detalles cotidianos.

El organigrama empresarial, igual que los procesos, han debido también modificarse profundamente. Aunque en rigor se trata de los mismos quehaceres de antaño, como administrar las finanzas, gestionar los recursos humanos, mantener al día el ‘stock’ de mercancías; planificar la comercialización y la publicidad de los productos, actualizar los procesos, mejorar la logística, mantener contacto con el mundo externo mediante las relaciones públicas.

Sin embargo, el nuevo contexto económico, los desafíos de un mercado en constante cambio, obligan a las organizaciones a modernizarse, a alinear sus procedimientos y estrategias con las dinámicas del mundo globalizado.

En este contexto, el manejo del lenguaje ligado al organigrama empresarial, a las jerarquías y responsabilidades de los diferentes ejecutivos, también ha experimentado cambios. Puntualmente, la adopción de términos como CEO (Chief Executive Officer), Chairman (President), CFO (Chief Financial Officer), CIO (Chief Information Officer), etc., obedece, justamente, a la necesidad de manejar códigos de carácter global, con mayor razón si la empresa opera a nivel internacional.

Si se trata de una compañía local, que no pasa de las fronteras nacionales, esas denominaciones sonarán a novelería, a extranjerismos fuera de lugar.
En todo caso, más allá de la adopción o no de la nueva jerga empresarial, lo que realmente cuenta es que las compañías de proyección internacional se aseguren de que las tareas y el organigrama sean más o menos parecidos a los de sus pares.

Esos nombres ganan espacio y se posicionan como parte del metalenguaje empresarial, con pretensión de convertirse en términos formales, parte de la evolución de las organizaciones. Obviamente, en lo concerniente a lo humano, a quién es y cómo procede un CEO, el peso de la cultura y la idiosincrasia hacen de cada sujeto un ser inédito.

El CEO japonés, el estadounidense, el sudamericano, serán siempre universos dispares. Cómo el CEO debiera ejercer su autoridad, qué clase de liderazgo debiera caracterizarle, cómo debiera proyectar su carácter, son cuestiones relativas, que difícilmente pueden disecarse en conceptos o consignas, como pretenden algunos teóricos del éxito, obstinados en la uniformidad. Por suerte, la globalización no llega a tanto.

Anuncios

Publicado el mayo 21, 2013 en EL YO LABORAL y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: