SÍNDROME POSVACACIONAL: SU CURA*

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El especialista

Arturo Castillo / Motivador y prof. de técnicas psicorrelajantes

Síndrome posvacacional: su cura

El ser humano pareciera irremediablemente condenado al malestar. No importa lo que haga o intente hacer, siempre hay algo que obstaculiza su camino hacia la plenitud. En realidad, dicho con franqueza, está habituado a inventar alguna razón para frustrarse, para autosabotearse, para declararse víctima de las circunstancias. Cuando está cerca de sus objetivos, sentimientos de impotencia y de incredulidad le hacen retroceder, detenerse.

“¿En virtud de qué tendría yo que ser feliz, experimentar una verdadera alegría”, pareciera decirse a sí mismo. No está contento o satisfecho mientras trabaja; el aburrimiento y los condicionamientos le persiguen cuando es tiempo de descansar. Le encanta lamentarse, en cambio es pésimo para resolver los problemas propios de la existencia.

Vive en un estado de vitalidad mediocre, deplorando sus carencias, mientras deja de disfrutar lo que tiene, lo que ha conquistado. En consonancia con todo esto, el llamado síndrome posvacacional es capaz de impedir que perdure en el ánimo lo rico de las vacaciones, porque no está bien ‘malacostumbrarse’.

Efectivamente, la culpabilidad es un sentimiento bastante difundido en la sociedad contemporánea, que exalta la laboriosidad. Entonces, vacacionar, ¿cómo así? El descanso nunca parece tener justificación. Pero es necesario poner todo esto en perspectiva: cuando el individuo vive su trabajo como una tortura cotidiana, las vacaciones constituyen un alivio momentáneo, una escapatoria, de modo que el retorno viene a ser una experiencia dolorosa; es volver a la misma cosa.

Solo de pensarlo, duele la cabeza, revuelve el estómago, se agria el carácter. Piénsese en cambio en aquella persona que ama lo que hace. Quizás hasta se resista a tomar vacaciones; y cuando regresa de ellas, siente que está de vuelta a su esencia, al disfrute de su vocación.

El síndrome posvacacional seguramente pega con fuerza a quienes han escindido su vida entre lo satisfactorio del trabajo y el martirio de tener que trabajar. Todo esto es sintomático del desen­canto con que los individuos afrontan su existencia, con un dualismo que confronta violentamente todo lo que hacen.

LA FRASE: “El síndrome posvacacional es capaz de impedir  que perdure en el ánimo lo rico de las vacaciones…” 

*Publicado en Revista Líderes de El Comercio – Ecuador – Sudamérica 

Este contenido ha sido publicado originalmente por Revista Líderes en la siguiente dirección: http://www.revistalideres.ec/rrhh/RRHH-vacaciones-RecursosHumanos-animo-autoestima_0_989901027.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. Revistalideres.ec

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Publicado el septiembre 12, 2013 en EL YO LABORAL y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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